domingo, septiembre 12, 2010

Junior 1.0

http://nosequeponerme.spreadshirt.es/Hace muchos años, conocí a un chico español por Internet que era muchos años más joven que yo y con la cabeza poblada por hormonas. Básicamente, que pensaba con el pene. Pero era muy simpático y tenía mucho qué decir, y nos pasábamos las noches charlando sobre el por qué de las cosas y del por qué son tan caras. Porque de aquellas, nuestros bolsillos se caracterizaban por la ausencia de dinero, y eso nos dio motivos para querer buscar modos de hacernos ricos con poco esfuerzo. Pero después de discutirlo mucho, quedamos en que lo mejor sería que él vendiera su cuerpo usando un tanga de leopardo y que yo cobrara por hacerle el marketing.

No es que me muriera por ser su amiga, es que cada vez que nos encontrábamos terminábamos hablando. Mientras charlábamos acerca de los divino y de lo humano, investigábamos la forma de hacerle más atractivo al sexo opuesto y, ya de paso, que tuviera sexo. Porque según él, su panorama era triste: no había mujer que estuviera por la labor. Con el paso de los años su neurona media dormida se concentró en temas más importantes, como plantearse problemas intrínsecos del Universo y preguntar por qué se le estaba cayendo el pelo, o por qué estaba gordo. Noches enteras pasamos buscando la manera de que el pelo le creciera y de que bajara de peso. Hasta nos pusimos a dieta juntos por Internet, él de su lado y yo del mío, con la condición de que el que bajara primero publicaría una foto en tanga. Esa semana comimos como malditos cerdos.

Cuando las novias empezaron a llegar yo estuve ahí, en la distancia, para reír con él cuando era feliz y llorar cuando se terminaba. Y seguí estando cuando dijo que jamás conocería a nadie que le hiciera feliz, ni que se dejara meter mano. Estuve ahí todas las veces que dijo nunca me enamoraré, nunca nadie será para mi, nunca podré, nunca me saldrá bien. Y estuve para leer aunque, en la distancia, no supiera qué responder.

Pasaron los años y terminó la carrera, se fue a Italia y aprendió a ser independiente. Volvió más adulto de lo que estaba acostumbrada, pero me alegré por él. Recordé con cariño aquellos tiempos en los que sus complejos y su falta de confianza movían cada paso que daba cuando las hormonas dominaban su vida, y sabía que un día, no muy lejano, alguien aparecería y sería su nueva mejor amiga y confidente. Una persona que sería mucho mejor que yo para hablar, porque estaría en persona, y porque no sería platónico. Sabía que sería lo mejor para él, y lo único que podía hacer desde mi sitio era esperar, y desear, que viniera pronto para conocerle.

Una noche me comentó que había conocido a una chica, y me alegré por él. Pasado un tiempo, dijo que estaban viviendo juntos y me alegré por los dos. Unos meses después, por cesárea, nació Junior. Un bebé precioso de tres kilos y pico que acabo de ver por webcam. Hemos saludado a la orgullosa madre por videoconferencia, y al orgulloso padre que, sosteniendo al bebé con una mano, escribía con la otra para decirnos lo feliz que es. Y me alegré por los tres.

Y listo, ya no me necesita para hablar de lo divino porque él lo ha creado. Y no necesito contarle sobre lo humano porque él ya lo sabe. Veo hacia atrás, y recuerdo un joven regordete que me decía que se quedaría calvo, que nunca tendría sexo, y que jamás se enamoraría. Y hoy, mi amigo, es un hombre que ama a una mujer hermosa y que acaba de ser padre.





Para Junior, con amor, de parte de su tía virtual. No es la ubicación la que da la cercanía, sino la amistad estés dónde estés.

AddThis Social Bookmark Button

"Sólo los sabios discuten, los demás imponen sus ideas"

3 Comments:

Blogger luismago dijo...

Genial post, Peppermint. Echábamos de menos relatos como estos... :)

21:40  
Blogger Esther dijo...

Me recordaste a una historia que viví hace tiempo pero, esta vez, yo era la española, y él al otro lado del charco... aunque charlábamos no de sexo, ni nada de eso, sino de temas más formales, por decirlo así, y era especial... Nunca volverá a ser como antes pero, hay que aprender a pasar página. Hay que ser fuerte y aprender a seguir. Y bueno, que tú hayas aprendido a mantener la amistad.

Bonita historia, aunque algunas partes me han como entristecido un poco.

Saludos.

16:44  
Blogger Peppermint dijo...

Esta es una historia de amistad, no de amor romántico no correspondido ni mucho menos ;-)

Gracias por pasarse por aquí :-)

21:33  

Publicar un comentario

« Volver al inicio | Regreso de mis vacaciones » | Nos vemos en Septiembre » | Ley Antitaurina » | Mi inspiración » | Cositas del verano » | Apostol Santiago, año Xacobeo 2010 » | El intento de escritor » | Wavin' Flag (Shagga ba'alamak) » | GANAMOS ESPAÑA CAMPEONES DEL MUNDO » | Se busca escritor 4. Lee mucho, escribe mucho »