Treintañera en paro, sin hijos y sin hipoteca

Lo que nos pasa a las treintañeras en paro, sin hijos, y sin hipoteca, es que no sabemos qué hacer con nuestro tiempo libre. Si eres mujer eso ya es difícil, porque sin pretender ser ofensiva con mis congéneres, yo también hago eso de "dedicarme a mi casa" -de vez en cuando pero lo justo-, y cuando ya te dedicas lo suficiente y aún asi tienes horas que te sobran por activa y pasiva una ya no sabe si cortarse las venas o dejarselas largas. Y yo tampoco me libro: no sé qué hacer con mi tiempo libre y me aburro.
Si luego de buscar trabajo, dejar curriculums, limpiar, cocinar, sacar al perro, poner lavadoras, hacer la compra, diseñar camisetas, comprobar mis adsense, hacer la cama, limpiar al conejo, estudiar japonés, pintar un cuadro y hacer el pino, no tengo nada más qué hacer. Y asi los días son muy largos...
Me sobran horas.

